¡ESCÁNDALO EN LA CASA DE NARIÑO! El presidente Gustavo Petro estalló en una reunión de Consejo de Ministros al descubrir sillas vacías, desencadenando un torrente de advertencias y revelaciones que podrían cambiar el rumbo de Colombia. En un momento de tensión palpable, Petro, visiblemente frustrado, lanzó una dura reprimenda a su gabinete: “Si no vienen, entonces estamos en la olla”. Esta declaración no solo fue un grito de alerta sobre la falta de compromiso de sus ministros, sino un reflejo de la inestabilidad que enfrenta su gobierno.
La ausencia del ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, fue el detonante que encendió la ira del mandatario. En un contexto donde la transición energética es crucial, la falta de disciplina de su equipo se convierte en un riesgo político inminente. Pero eso no fue todo. Petro también abordó un tema de vital importancia: el referendo contra los acuerdos de paz con las FARC, advirtiendo que su implementación podría llevar a Colombia a una crisis internacional sin precedentes. “Las sanciones serían fatales”, clamó, subrayando el peligro de un aislamiento global que podría resultar devastador para la economía nacional.
Además, reveló que había advertido a Donald Trump sobre las consecuencias de una intervención militar en Venezuela, enfatizando la necesidad de estabilidad regional. “Eso sería el peor error”, afirmó, dejando claro que su postura no es un apoyo a Maduro, sino una defensa de los intereses colombianos.
El clima en la Casa de Nariño es tenso, y la presión sobre Petro es inmensa. Su llamado a la unidad y compromiso total resuena en un momento crítico. Cada decisión, cada ausencia, podría ser la diferencia entre la estabilidad y el caos. En un país donde la paz es un tema candente, el tiempo apremia y las decisiones deben ser firmes. La política colombiana se encuentra en una encrucijada, y el futuro del gobierno de Petro pende de un hilo. ¡Estemos atentos a lo que suceda a continuación!